El sexo más allá de una relación

El sexo es vital. Tanto es así que desde que somos niños tenemos momentos en los que aún de forma inconsciente el sexo viene a nuestra mente. Una vez que vamos creciendo y nos vamos haciendo adultos, el sexo se vuelve más y más importante. Todos lo necesitamos pero, cuando se trata de una relación de pareja, el sexo se torna casi una exigencia.

Preguntarnos el grado de importancia que tiene el sexo en la relación es hoy día un absurdo, pues esto depende de múltiples factores, entre otros, la propia “cultura” que se forma cada pareja. Al igual que cada persona es un mundo, cada pareja también lo es; de modo que es posible que para uno de los miembros el sexo sea muy importante y para otro no tanto. O es probable que una pareja no pueda perdurar sin el sexo y otra pueda vivir sin la menor complicación.

Si hay algo que está claro es que el sexo importa, sobre todo en los tiempos actuales en los que es muy difícil ver a los adolescentes emparejarse y establecer una relación amorosa con alguien con quien no han probado todavía el sexo. En este sentido, podríamos decir incluso que el sexo es como el primer paso que da una pareja de dos personas que se gustan y con las que se pretende iniciar algo.

Porque, ¿acaso no te ha sucedido alguna vez que idealizas demasiado a una persona porque te gustaba más de lo que hubieses querido y, tras probar el sexo con ella, deja de gustarte?

A veces, ni siquiera se llega a la cama. En ocasiones, basta un beso para darte cuenta de que esa persona que tantos momentos de tensión sexual te produce no está hecha para ti. Pero, ¿cómo averiguar, cómo saber con antelación que esa persona que nos gusta puede satisfacernos en la cama? Estos son algunos consejos.

En primer lugar, no te dejes llevar por las apariencias. Una persona muy extrovertida y echada para adelante puede ser todo lo contrario en la cama y viceversa; la timidez puede resultar explosiva.

No pienses en el sexo como el tema tabú. Todo lo contrario, pregúntale qué le gusta en la cama, qué le gusta hacer, ¿es atrevido/a?, ¿es tierno/a?, etc. 

Dale confianza para que te cuente alguna de sus experiencias y hazlo tú también. A través de ellas puedes hacerte también una idea. 

Todos merecemos un voto de confianza. Si ya has probado y no te gusta, trata de hacerle ver qué te gusta y cómo te gusta. No se trata de hacerle cambiar, sino de que juntos formen el puzzle sexual perfecto.

Si te gustan los juguetes y demás, ¡cuéntaselo de forma sutil! ¿Una idea? El día que se vean en casa, abre una página tipo http://sensualplanet.es/ y enséñale alguno de los productos que te gustaría usar.

Y tú, ¿piensas en el sexo más allá de una relación?


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